La señora a la que usted le compra el cigarrillo o el Chocorramo en la calle después de almuerzo. La papelería de la esquina a la que va a sacar fotocopias y el que vende camisetas del campeón de Colombia, Millonarios, a las afueras del estadio, son ejemplos de comerciantes informales que vemos diariamente en nuestro país. Todas esas personas y negocios hacen lo que tengan que hacer para sobrevivir, subsistir y crecer. Sin embargo, el ejercicio informal de las actividades comerciales tiene un impacto significativo en las contribuciones tributarias que recibe el Estado (Quispe Fernández y otros, 2018). El impacto es inmensamente mayor del que usted cree. El monto que no percibe el Estado es cercano a los 65 billones de pesos al año. (La República, 2022).
Para nadie es mentira que la carga tributaria en Colombia es excesivamente alta y que las reformas que se han planteado a lo largo de los últimos años, poco han colaborado a disminuir la carga impositiva. Los indicadores macroeconómicos demuestran que aumentar la carga tributaria no representa un mayor recaudo para el Estado (García Molina, 2004). La intención de las reformas siempre ha sido castigar al contribuyente pero poco se ha hablado y poco se ha hecho para contrarrestar los efectos causados por las personas que no pagan. Las empresas y las personas que actualmente pagan impuestos son los más perjudicados con los cambios y aumentos tributarios. Mientras tanto hay una cantidad abrumante de personas del sector informal que omiten sus obligaciones tributarias.
Al parecer la solución se presentó solita y, como muchas cosas en esta vida, no hay mal que por bien no venga. Un estudio de Mastercard reveló que la pandemia generó que solo el 21 por ciento de las personas en Latinoamérica utilizara efectivo en sus transacciones, mientras que antes del COVID – 19 el porcentaje llegaba al 45 por ciento. Como consecuencia de lo anterior, la bancarización de la población en la región llegó a un 76 por ciento (El Tiempo, 2023).
El crecimiento en el uso de plataformas financieras (como Nequi y Daviplata), el abandono parcial del efectivo en las transacciones del día a día y la expansión de los comercios hacia modelos de pago digitales me permiten concluir con dos ideas claves: primero, es una excelente noticia que las personas en general estén bancarizadas, aumentan su probabilidad de acceder al crédito y al sistema financiero. Segundo, habrá una enorme transformación respecto a las personas que omiten sus obligaciones tributarias dentro del sector informal, ya que hay un mayor control sobre sus ingresos, gastos y patrimonio. Lo anterior porque la mayor cantidad de transacciones se hace de manera digital y a través de plataformas sujetas a inspección de la autoridad tributaria.
En este orden de ideas, más personas empezarán a ser parte del conglomerado de contribuyentes en el país. Sin embargo, considero necesario empezar a universalizar la carga tributaria de forma progresiva, es decir, que cada quien pague según su capacidad económica. Lo anterior es una tarea que depende de un cambio sistemático en el esquema tributario del país que logre ajustarse a las realidades actuales como la digitalización financiera de la población.
Antonio Arango Harker
Paralegal.
Fuentes:
https://www.revistaespacios.com/a18v39n41/a18v39n41p04.pdf
https://www.larepublica.co/economia/la-evasion-de-impuestos-le-estaria-quitando-a-colombia-cerca-de-80-billones-al-ano-3418446
http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0124-59962005000100003
https://www.eltiempo.com/economia/sector-financiero/bancarizacion-este-fue-el-impulso-que-le-dio-la-pandemia-del-covid-a-latinoamerica-777109


